MUJERES Siemens

La Fuerza de una Imagen – Mujeres Luchadoras, Mujeres Trabajadoras


Deja un comentario

Las madres trabajadoras sufren mayor estrés que los padres


Un estudio analiza cómo las expectativas sociales empujan a las mujeres a asumir el rol de cabeza de familia, abordando las cuestiones menos agradables.

SIEMENS 18

Pensar en los asuntos familiares provoca estrés en las madres trabajadoras, pero no en los padres. A lo largo del día, tanto madres como padres trabajadores tienen las mismas probabilidades de darle vueltas a la cabeza a cuestiones relacionados con su familia. Sin embargo, sólo son las madres quienes aumentan su estrés con este tipo de trabajo intelectual, así como las emociones negativas, según la última investigación presentada en el Encuentro Anual de la Asociación Americana de Sociología (American Sociological Association).

«El hecho es que, como las madres asumen mayor responsabilidad en el cuidado de sus hijos y de su casa, cuando comienzan a pensar en cuestiones relacionadas con la familia, lo hacen centrándose en los aspectos menos agradables, siendo mucho más propensas a preocuparse» explica Shira Offer, autora del estudio y profesora en el Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad Bar Ilan de Israel.

Mucho se ha escrito sobre el reparto desigual en las tareas del hogar y en el cuidado de los hijos por parte de los padres, pero la mayoría de los estudios que han abarcado este campo se han dedicado a examinar comportamientos específicos. «Estos estudios se centran en el aspecto físico de las tareas y exigencias de los padres, que de esta forma pueden medirse y cuantificar con más facilidad. Sin embargo, gran parte del trabajo que hacemos tiene lugar en nuestra cabeza. Estamos casi siempre preocupados con las cosas que tenemos que hacer, pensamos en ello y nos estresamos por la preocupación de no olvidarnos de nada o por que nos de tiempo a hacerlo. Esta forma de pensar y preocuparse puede perjudicar nuestro comportamiento, haciendo más difícil concentrarnos en nuestras tareas, incluso llegando a afectar a nuestro sueño. Este trabajo mental es el punto central de mi estudio» explica Offer.

«Estudio 500 Familias»
Este estudio se basa en los datos de «500 Family Study», una investigación que fue diseñada en Estados Unidos sobre las familias de clase media y el equilibrio entre el trabajo y la vida familiar. Con este macro estudio se obtuvo información desde 1999 a 2000 de familias que vivían en 8 ciudades de Estados Unidos. La mayoría de los padres del estudio 500 Familias tenían un alto nivel educativo, empleados en ocupaciones profesionales y con un trabajo con largas jornadas, receptores de un salario superior a familias de clase media de muestras representativas de otros países.

Offer en su estudio ha usado una muestra determinada de este estudio, formada por 402 madres y 291 padres de familias con dos fuentes de ingresos que ha completado con un diario que recoge información sobre el contenido y el contexto de experiencias individuales, así como de las emociones derivadas durante el curso de una semana.

Una de las ideas que ha obtenido de ello es que, mientras las mujeres emplean de media 29 horas a la semana a pensar en sus problemas, lo hombres menos, 24. Sin embargo, tanto hombres como mujeres invierten un 30% de sus pensamientos en cuestiones familiares. «Esperaba que la diferencia de género en el trabajo intelectual, especialmente en asuntos familiares, fuera mayor». «Lo que muestra mi estudio es que esta diferencia de género es una cuestión más de calidad que de cantidad».

¿Por qué? El pensar de forma negativa en cuestiones relacionadas con la familia influye en el bienestar de las mujeres, pero no en la de los hombres. Las expectativas sociales empujan a la mujer a asumir el rol de cabeza de familia, abordando los asuntos menos agradables. «Creo que lo que hace que este tipo de pensamientos casi siempre negativos provoquen estres en las mujeres es el hecho de que casi siempre sean ellas las únicas juzgadas y quienes tienen que rendir cuentas en temas relacionados con la familia» explica Shira Offer.

«Sabemos que las madres son las que normalmente ajustan sus horarios de trabajo para compatibilizarlo con la familia, para poder estar en casa cuando por ejemplo un hijo se pone malo. Por lo tanto, las madres quizás sientan que no dedican suficiente tiempo a su trabajo y se preocupen más por ello. Esto muestra la doble carga que sienten, y la presión por querer ser «buenas» madres y «buenas» trabajadoras», continúa Offer. «Por el contrario, parece que los padres tienen mayor capacidad de dejar de lado las preocupaciones laborales, trazando un límite entre trabajo y vida familiar. Creo que los padres pueden permitirse hacer esto porque otros asumen mayor responsabilidad en las labores de la casa y en el cuidado de sus hijos».

El papel de los padres
El estudio sugiere que los padres deben asumir un papel mayor en el cuidado de la familia para que las madres que trabajan reduzcan su estrés y hagan más llevadera esa carga que sienten. «Es cierto que hoy en día los padres están más involucrados en el cuidado de sus hijos y hacen más tareas de la casa que en generaciones anteriores, pero la mayor responsabilidad en la esfera doméstica sigue siendo para las madres. Esto tiene que cambiar» continúa Offer.

«Se debe fomentar más que penalizar la actividad en la esfera doméstica de los padres. Esto debería llevarse a cabo desde las autoridades, ofreciendo más facilidades para que los padres, por ejemplo, puedan salir antes del trabajo, entrar más tarde o tener la posibilidad de tomarse horas libres para resovler asuntos de familia. Si los padres pudieran hacer este tipo de cosas sin sentir miedo por mostrar menos compromiso con el trabajo, asumirían más responsabiliad en casa, lo que llevaría a una perfecta igual de géneros» conluye el estudio.

Anuncios


Deja un comentario

Las madres trabajadoras podrán tener jornada reducida cuatro años más


El Gobierno la extiende hasta los 12 años. Las cotizaciones se mantienen invariables durante los dos primeros años de reducción de jornada.

El Gobierno ha aprobado este viernes un decreto ley por el que se amplía en cuatro años el periodo de tiempo en el que las madres trabajadoras pueden solicitar una reducción de jornada para el cuidado de los hijos, como sucede ya en la Administración. Actualmente pueden hacerlo hasta que el hijo cumple 8 años, mientras que con la nueva norma el plazo se extenderá hasta los 12 años.

SIEMENS 17

La legislación vigente establece que los porcentajes de reducción de jornada se enmarcan en una horquilla de entre el 12,5% y un máximo del 50%. Además, las cotizaciones se mantienen invariables durante los dos primeros años de reducción de jornada. Este real decreto ley de medidas para favorecer al contratación estable y mejorar la empleabilidad, especialmente de los jóvenes incluye también otras medidas para impulsar el contrato a tiempo parcial, como ha explicado la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Concretamente, se amplia el uso del contrato de apoyo a emprendedores para empresas de menos de 50 trabajadores a los contratos a tiempo parcial. Hasta la fecha sólo se podían realizar estos contratos a jornada completa. Además, se fomenta el contrato a tiempo parcial para trabajadores menores de 30 años con vinculación formativa.

Un mes de prueba en temporales de 6 meses
Por otro lado, el decreto limita a un mes el periodo de prueba en los contratos temporales de seis meses de duración, que antes no estaba regulado, al tiempo que se abre la puerta a realizar contratos de formación y aprendizaje en materias en las que no existe certificado de profesionalidad.

Según ha explicado la ministra de Empleo, España tienen una carencia «fundamental» en el ámbito de la contratación a tiempo parcial, ya que si esta modalidad supone el 14,6% de los contratos en España, este porcentaje supone el 20,9% en la media de la OCDE. Dicho esto, ha señalado que «es el momento de dar una oportunidad a la contratación a tiempo parcial», como transición hacia una contratación estable, a lo que ha añadido que las modificaciones presentadas en este decreto hacen este contrato «más flexible y garantista».